Tratamientos para mantener una piel sana

Nuestra piel está expuesta a factores tanto internos como externos que modifican su condición de luminosidad, flexibilidad, elasticidad, turgencia  y suavidad. Esto la hace verse opaca y cansada.

Factores externos

  1. Estrés por el ritmo de vida y situaciones que nos rodean
  2. Estilo de vida no saludable
  3. Radiación solar y de luz azul
  4. Contaminación ambiental

Factores internos:

  1. Enfermedades sistémicas
  2. Tratamientos farmacológicos
  3. Alternaciones del ciclo del sueño
  4. Alteraciones hormonales

Para contrarrestar el efecto de todos estos factores, la industria dermocosmética dedica su investigación e innovación al diseño y desarrollo de productos cada vez más específicos.

A continuación 3 de las principales categorías de productos de acuerdo con su funcionalidad y uso previsto.

Exfoliantes

Son productos de uso tópico diseñados para ayudar en el proceso natural de regeneración de la piel.

El proceso natural de regeneración de la piel se cumple en ciclos de 21 días. Durante este período las células de las capas internas de la piel viajan hacia las capas más externas donde finalmente se desprenden como células muertas.

Con los años, el desprendimiento de las células muertas es más lento y por tanto se acumulan en la Epidermis o capa externa de la piel. Por esta razón, es necesaria la utilización de agentes que ayuden al desprendimiento de esa capa de células muertas.

Los Exfoliantes también favorecen la eliminación de grasa y contaminantes externos, su indicación y frecuencia debe ser evaluada caso a caso.

Tipos de exfoliantes:

  1. Exfoliantes químicos: son los conocidos como Alfa-hidroxiácidos (AHA) que son moléculas que interaccionan con las estructuras de la capa externa de la piel favoreciendo su desprendimiento. Quizá el más conocido es el Ácido glicólico que de forma natural se encuentra en la Caña de azúcar. El efecto exfoliante dependerá de la naturaleza química de cada molécula y de la cantidad presente en cada producto, por lo que es importante que antes de escoger un producto para exfoliación química se consulte con un profesional médico o farmacéutico con conocimiento en el campo sobre la dosis y frecuencia de uso.
  2. Exfoliantes físicos: su acción es mecánica por contener partículas que por contacto con las células muertas las desprenden. Hoy día la industria promueve el uso de partículas exfoliantes naturales como pueden ser fragmentos de semillas, arcillas y otros materiales naturales para dejar de utilizar las partículas de Poletileno (PE) asociadas con la contaminación de la vida marina y sus ecosistemas.

Es importante recordar que las características de la piel del rostro es diferente a la piel del resto del cuerpo, por lo que se debe seleccionar un exfoliante diseñado cada zona específica.

Productos para limpieza

La limpieza tanto del rostro como de la piel de todo el cuerpo es un paso primordial en el cuidado de la piel. Elimina no sólo la acumulación de agentes contaminantes externos sino también sustancias de desecho que principalmente durante la noche las células de la piel eliminan a través de los poros.

La industria nos ofrece una gran variedad de productos para la limpieza del rostro y del cuerpo donde la tendencia es migrar ha productos no jabonosos o sin detergentes (SINDET) para evitar el deterioro que causan algunos agentes detergentes en las capas lipídicas y de ceramidas de la piel.

Encontramos geles, espumas lociones para procedimiento que requieren aclarado, esto es que deben ser eliminados con agua luego de realizar la limpieza.

Algunas formulaciones emplean aún agentes detergentes o tensoactivos que son moléculas modificadas para que sean afines con las partículas de suciedad pero que respeten las proteínas y lípidos de la piel. Estos productos son de preferencia cuando deseamos mantener la experiencia y sensorial de la limpieza espumosa.

Por su parte, los productos sin agentes detergentes se caracterizarán por una limpieza eficiente pero que no serán tan generosos en su producción de espuma. Este es quizá un cambio en la experiencia del usuario al que debemos acostumbrarnos donde menos espuma no significa menos limpieza.

Por último tenemos los productos de no aclarado donde la industria es cada vez más innovadora con una oferta amplia de Aguas micelares, soluciones con burbujas lipídicas los cuales son sistemas de remoción de impurezas y contaminantes mediante un mecanismo diferente al tradicional de aclarado.

Hidratantes y emolientes

La piel seca y deshidratada se caracteriza principalmente por descamación, grietas, picor, rugosidad, finas líneas de expresión y, en algunos casos, dolor y sensación de tirantez.

Los hidratantes están diseñados para devolver la suavidad y flexibilidad a la piel.

La capa externa de la piel está cubierta por una mezcla de agua proveniente del sudor y grasas o lípidos producidos por las células de la piel. Esta capa llamada Manto hidrolipídico proporcionan la humectación adecuada para mantener suave y flexible la capa córnea, además permite que exista un perfecto equilibrio en la composición de los micoorganismos que viven de forma natural en esta capa externa.

La segunda forma de hidratación de la piel es la retención del agua de las capas internas. La epidermis o capa externa de la piel tiene naturaleza impermeable no sólo para los agentes externos sino también para el agua interna evitando que la perdamos de forma desmedida.

Ahora bien, cuando se presenta daños en la capa externa la permeabilidad puede aumentar y se da pérdidas transdérmica de agua.

Entre las células de la dermis o capa intermedia de la piel las moléculas de agua se mantienen unidas a las moléculas de Ácido hialurónico. Con el paso de los años, la producción natural del Acido hialurónico disminuye y con ésto la capacidad de retener el agua en interna.

Los productos utilizados como hidratantes cumplirán su función actuando ya sea a nivel de la capa externa cuando presenta alteraciones en el Manto hidrolipídico, en las capas intermedias como reparadores evitando la pérdida transdérmica de agua, o bien en la epidermis mediante formulaciones que permitan la penetración de activos que favorezcan la retención de agua interna.

La selección del producto a usar dependerá de la causa de la resequedad, ya que como hemos visto puede darse pérdida de la grasa natural de la piel o pérdida de agua y cada caso requiere una formulación diferente.

En nuestra próxima nota les compartiré información sobre Tratamientos específicos y Fotoprotección.

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Dra. Cristina Prado – Farmacéutica Máster en Dermocosmética

consultas@apoderma.com

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